¿Tu recibo de luz llegó más caro? El aire acondicionado podría ser la razón

Ante las altas temperaturas registradas durante esta temporada de calor, el uso del aire acondicionado se ha vuelto indispensable en muchos hogares y oficinas. Sin embargo, especialistas advierten que un mal ajuste de temperatura puede elevar considerablemente el consumo eléctrico y aumentar el costo del recibo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De acuerdo con la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee), la temperatura ideal para utilizar el aire acondicionado y ahorrar energía es de entre 24 y 26 grados centígrados.

La dependencia explicó que mantener el equipo dentro de ese rango permite conservar espacios frescos sin exigir de más al sistema, lo que ayuda a reducir el consumo eléctrico durante los meses de mayor demanda.

Asimismo, la Secretaría de Energía ha señalado que disminuir la temperatura por debajo de lo recomendado puede incrementar el gasto energético entre un 3% y un 5% por cada grado adicional.

Especialistas detallan que cuando el termostato se programa a temperaturas demasiado bajas, el aire acondicionado trabaja durante más tiempo y con mayor intensidad para alcanzar el nivel solicitado. Esto no solo eleva el consumo de electricidad, sino que también acelera el desgaste del aparato.

Según datos de la Conuee, ajustar el aire acondicionado a 20 grados puede aumentar el gasto energético hasta en un 15% o más, dependiendo de las condiciones del equipo y del tiempo de uso.

Además, expertos aclararon que poner el aire acondicionado por debajo de 22 grados no enfría más rápido una habitación; simplemente obliga al sistema a funcionar por más tiempo.

Recomendaciones para ahorrar energía

Autoridades y especialistas recomiendan adoptar medidas sencillas para disminuir el consumo eléctrico durante esta temporada de calor:

  • Mantener puertas y ventanas cerradas mientras el aire acondicionado está encendido.
  • Utilizar ventiladores para distribuir mejor el aire frío.
  • Dar mantenimiento constante al equipo y limpiar filtros.
  • Usar cortinas o persianas para reducir el calor proveniente del exterior.
  • Apagar el aire acondicionado cuando no haya personas en el lugar.

Estas acciones, sumadas a un ajuste adecuado de temperatura, pueden representar un ahorro importante en el recibo de luz y contribuir a un uso más eficiente de la energía.