La crisis de disposición de desechos que se vive en el relleno sanitario en la capital poblana y que ha sido denunciada, llevó al Gobierno Municipal de Puebla a tomar medidas emergentes, ya que anunció que el basurero comenzará a recibir de manera escalonada la basura de otros municipios. Esta decisión se toma en un contexto crítico, tras la clausura parcial y temporal impuesta por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) debido al manejo deficiente de los lixiviados.
🔴 @PROFEPA_Mx anunció que clausuró de forma temporal el relleno sanitario del #Chiltepeque que recibe la basura de la capital poblana y otros municipios, esto se debe a que encontraron líquidos lixiviados o contaminantes tras denuncias de los pobladores.#atmósfera pic.twitter.com/Vn4nZMHNV8
— Atmósfera (@Atmosfera_MX) May 14, 2026
La administración de José Chedraui Budib confirmó que, bajo este nuevo esquema, el sitio absorberá los residuos de demarcaciones como San Andrés y San Pedro Cholula, Amozoc, Cuautlancingo, Huejotzingo, Coronango y Santa Clara Ocoyucan. El ingreso de los camiones recolectores se realizará de forma controlada y bajo una calendarización estricta, con el objetivo de evitar una crisis sanitaria en la región sin comprometer la operatividad diaria de la capital.
No obstante, la operación enfrenta el reto directo de los señalamientos de la PROFEPA, dependencia que determinó el cierre parcial al identificar riesgos de contaminación en el suelo y cuerpos de agua. Las autoridades municipales reconocieron públicamente la presencia de lixiviados —líquidos altamente contaminantes derivados de la descomposición de la basura— y admitieron que su gestión es hoy uno de los mayores desafíos técnicos del recinto, especialmente por el incremento en la carga de trabajo.
La clausura federal responde a meses de denuncias por parte de vecinos de Santo Tomás Chautla y colectivos ambientalistas, quienes documentaron cómo estos líquidos escurren hacia barrancas, contaminando corrientes que desembocan en el río Atoyac y el lago de Valsequillo. Incluso, se han evidenciado intentos por ocultar estos escurrimientos mediante la remoción de tierra y vegetación en canales aledaños.
Ante esta situación, el Gobierno Municipal informó que se han intensificado las labores de manejo de residuos líquidos junto a la empresa concesionaria RESA. La continuidad de la recepción escalonada de basura metropolitana quedará condicionada a que se acredite un control efectivo de los lixiviados y se garantice el cumplimiento de las normas ambientales, asegurando que el servicio para el municipio de Puebla se mantenga sin contratiempos.
