La diputada del PRI, Delfina Pozos presentó una iniciativa para brindarle seguridad y rapidez a quien denuncie casos de abuso sexual a fin de que se obtenga justicia de manera eficaz.
La iniciativa tiene como meta meterle velocidad a la actualización del Código Penal a fin de que este cuente con las sanciones para quienes cometan abuso sexual.
El objetivo de esta propuesta es cambiar por completo la forma en que las autoridades ven el «consentimiento». Actualmente, muchas víctimas se topan con trámites burocráticos que retrasan las investigaciones.
El objetivo es brindarle certeza a el denunciante para evitar que las autoridades crean que accedió a un abuso, al no poner resistencia, lo cual en la actualidad se cree y no se castiga.
El cambio más radical es que el abuso sexual se convertirá en un delito que se persiga estrictamente «de oficio», es decir que se apresure la investigación cuando se tenga una denuncia.
Además, la propuesta amplía la definición del delito: ya no solo se castigarán los tocamientos, sino también el obligar a alguien a exhibir su cuerpo o ver pornografía de forma forzada. Por si fuera poco, la iniciativa le mete colmillos a la ley al activar una larga lista de agravantes que duplicarán las penas si el agresor es un familiar, un jefe, un profesor, un funcionario público o un ministro religioso.
También se protegerá con mayor rigor a menores de edad, mujeres embarazadas y personas con discapacidad, obligando al culpable a pagar todo el tratamiento psicológico de la víctima hasta su total recuperación.
