El martes 20 de enero de 2026, el secretario de Infraestructura de Puebla, José Manuel Contreras de los Santos, compareció ante la Comisión correspondiente del Congreso del estado para informar sobre los progresos en obras clave, incluyendo el Sistema de Transporte por Cable, conocido como Cablebús. Esta presentación forma parte de la glosa del primer informe de labores del gobernador Alejandro Armenta, destacando el Cablebús como la intervención en movilidad más ambiciosa en décadas para el estado. Contreras enfatizó que el proyecto representa una inversión multianual de 6 mil 700 millones de pesos, con el objetivo de transportar a más de 12 mil personas diariamente una vez concluido. La obra, que inició formalmente el 15 de diciembre de 2025, ya registra un avance del 6 por ciento, tras la ejecución de mil 700 millones de pesos en el año previo.
El Cablebús de Puebla contará con cuatro líneas iniciales, cubriendo un recorrido total de 13.3 kilómetros y nueve estaciones, beneficiando directamente a habitantes de 52 colonias populares en la capital. Entre los detalles técnicos, se planean 96 torres y hasta 383 cabinas en su etapa final, con operaciones plenas previstas para 2029. Para 2026, se destinarán mil 500 millones de pesos adicionales para acelerar la construcción, enfocándose en estudios técnicos, trabajos iniciales en campo y la instalación de infraestructura clave. La empresa Doppelmayr, especializada en sistemas de cable aéreo, ha difundido renders de las estaciones, que prometen un diseño moderno y eficiente para mejorar la conectividad en zonas de difícil acceso.
Aunque el financiamiento corre a cargo del gobierno estatal, la presidenta Claudia Sheinbaum ha respaldado el proyecto con asesoría técnica federal, reconociendo su alineación con el humanismo mexicano y el desarrollo inclusivo. Este apoyo se materializó en visitas previas, como la colocación de la primera piedra en diciembre de 2025 por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. El Cablebús no solo busca reducir tiempos de traslado, sino también promover la equidad social al conectar comunidades marginadas con centros urbanos.
En resumen, este megaproyecto marca un hito en la transformación de la movilidad poblana, con impactos esperados en seguridad, eficiencia y sostenibilidad. A medida que avanza, se espera que genere empleos locales y fomente el turismo, consolidando a Puebla como un referente en transporte innovador.

