Un brote de hantavirus registrado en un crucero anclado en Cabo Verde encendió las alertas sanitarias internacionales y reactivó el análisis sobre la variante Andes, una cepa capaz de transmitirse entre seres humanos bajo ciertas condiciones.
El médico internista e infectólogo Francisco Moreno explicó que este virus, identificado originalmente en el sur de América, tiene como principal vector a roedores silvestres. Sin embargo, mutaciones específicas han permitido que algunas variantes, como la Andes, logren contagiarse directamente entre personas.

Síntomas y afectaciones
El hantavirus impacta de manera directa el sistema circulatorio al destruir los capilares, lo que provoca filtración de líquidos y compromete rápidamente la función respiratoria. En sus primeras etapas, la enfermedad puede confundirse con una gripe común, ya que presenta síntomas como fiebre sin características distintivas.
Este factor complica su diagnóstico temprano, el cual requiere pruebas especializadas como PCR para detectar el material genético del virus, perteneciente a la familia Bunyaviridae.
Variante Andes: el factor de riesgo
A diferencia de otras cepas, la variante Andes destaca por su capacidad de transmisión interhumana. Mientras la mayoría de los hantavirus requieren contacto con excreciones de roedores, esta variante puede propagarse por vía aérea entre personas, especialmente en espacios cerrados y con convivencia prolongada.
De acuerdo con Moreno, los contagios detectados en el crucero ocurrieron principalmente entre parejas o personas que compartían camarotes, donde la exposición fue constante y cercana.
Incubación prolongada y vigilancia
Uno de los principales retos del hantavirus es su largo periodo de incubación, que puede alcanzar hasta 60 días. Esta característica obliga a implementar estrictos cercos epidemiológicos para evitar la dispersión del virus.
Las autoridades sanitarias buscan impedir que personas potencialmente infectadas se desplacen sin control tras abandonar el barco, lo que podría facilitar la propagación internacional.
Sin vacuna ni tratamiento específico
Hasta el momento, no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus. La atención médica se centra en el manejo de los síntomas mientras el organismo combate la infección.
Ante este panorama, los especialistas coinciden en que la medida más eficaz es la identificación temprana de casos y el monitoreo de contactos cercanos, especialmente en entornos confinados como embarcaciones.
