El 19 de enero de 2026, el profesor Leonardo Ariel Escobar Barrios, académico colombiano de la Universidad Iberoamericana (IBERO) Puebla, ofreció un testimonio público sobre su desaparición ocurrida el 2 de enero en el Aeropuerto de Monterrey. En una conferencia organizada por la institución, Escobar relató cómo fue detenido por elementos de la Guardia Nacional al intentar viajar a Colombia para visitar a su familia. Según su versión, pasó tres días en una celda, donde fue golpeado y torturado, antes de ser liberado sin explicación y abandonado en las calles de Juárez, Nuevo León. La IBERO Puebla exigió esclarecer los hechos, denunciando revictimización por parte de las autoridades.
Escobar, quien fue localizado con vida el 16 de enero en un centro de rehabilitación en Juárez tras 14 días de incertidumbre, detalló que su detención se debió a una supuesta revisión migratoria, pero escaló a agresiones físicas y aislamiento. «Fui golpeado por la Guardia Nacional», afirmó en la rueda de prensa, transmitida por medios como Imagen TV y compartida en redes verificadas. La Fiscalía de Nuevo León confirmó su aparición, pero no ha proporcionado detalles sobre la investigación. La comunidad universitaria se movilizó previamente con protestas y bloqueos en Puebla para exigir su localización, destacando el apoyo del Sistema Universitario Jesuita.
El rector de la IBERO, Alejandro Eduardo Guevara, respaldó al profesor y llamó a las autoridades federales a investigar el abuso, enfatizando que casos como este afectan la seguridad de migrantes y académicos en México. Este evento ha generado indignación en redes y medios, poniendo en evidencia fallas en el sistema de justicia y migración. Escobar, ahora de regreso en Puebla, busca justicia para evitar que otros sufran lo mismo, mientras la universidad promueve el diálogo sobre derechos humanos. Su testimonio marca un llamado urgente a la transparencia en un país donde las desapariciones siguen siendo un flagelo cotidiano.
