Por redacción Atmósfera
Desde el 12 de marzo de 2026, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) vive un operativo histórico: elementos de la Guardia Nacional revisan bahías de arribo en las Terminales 1 y 2 para impedir que conductores de Uber, DiDi y otras plataformas recojan o dejen pasajeros dentro de la zona federal. El Grupo Aeroportuario Marina y autoridades federales reiteraron que estos servicios no tienen autorización para operar en el aeropuerto, por lo que los vehículos que sean detectados enfrentan amonestaciones verbales y, pronto, retiro de tarjeta de circulación.
Todo arrancó el 11 de marzo cuando taxistas concesionados de Transportación Terrestre Nueva Imagen bloquearon accesos a ambas terminales exigiendo el cumplimiento de la ley. Los permisionarios, que pagan cuotas y derechos desde hace décadas, denuncian competencia desleal de las apps, que no aportan al aeropuerto. El bloqueo generó caos para miles de pasajeros y obligó a una reunión urgente donde se acordaron los operativos conjuntos con la GN.
Mientras tanto, el transporte público sigue siendo opción segura y recomendada: el Metrobús Línea 4 (que conecta con el AICM), el Metro Terminal Aérea y los taxis oficiales autorizados operan sin problemas. Sin embargo, muchos viajeros prefieren las plataformas por precio y comodidad, lo que ha encendido el conflicto justo a 100 días del Mundial de Fútbol 2026, cuando se espera un pico de llegadas internacionales.

Uber y DiDi respondieron que no son servicios irregulares y confían en un amparo federal que frena detenciones arbitrarias. La empresa Uber incluso pidió diálogo y respeto a la resolución judicial para evitar sanciones. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum llamó a las partes a sentarse a negociar y propuso puntos de recogida remotos fuera del aeropuerto para dar opciones a todos sin afectar la seguridad.
El tema sigue caliente: mientras el AICM promete reforzar revisiones para proteger a usuarios, las plataformas piden piso parejo y una regulación moderna. Por ahora, quien llegue al Benito Juárez tendrá que optar por taxi oficial o transporte público si quiere evitar contratiempos. ¡El aeropuerto se prepara para un Mundial sin apps adentro!
