¡El dictador Díaz-Canel confiesa! Cuba ya negocia en secreto con Estados Unidos bajo Trump

Por Aline Vizcaíno

Este viernes 13 de marzo de 2026, Miguel Díaz-Canel sorprendió al mundo al confirmar públicamente que el régimen cubano mantiene conversaciones con representantes del gobierno de Estados Unidos. En un mensaje grabado transmitido por la televisión estatal, el presidente cubano admitió que funcionarios de La Habana han sostenido intercambios recientes para “buscar soluciones por la vía del diálogo” a las diferencias bilaterales entre ambos países.

Díaz-Canel detalló que el proceso se encuentra todavía en “fases iniciales” y que él mismo, junto al general Raúl Castro como líder de la Revolución, dirige personalmente las negociaciones. “Hay factores internacionales que han facilitado estos intercambios”, señaló, enfatizando que Cuba participa con base en igualdad, respeto a la soberanía y sin presiones externas. El objetivo principal es identificar problemas bilaterales que requieran solución urgente y explorar áreas de cooperación para garantizar la paz regional.

El anuncio llega en medio de la peor crisis energética que vive Cuba en décadas: apagones de más de 20 horas diarias y escasez total de combustible tras meses de bloqueo por parte de la administración Trump. Se reporta que las pláticas se aceleraron después de las amenazas del presidente estadounidense y tras la reciente excarcelación de 51 presos políticos, lo que algunos analistas interpretan como un primer gesto de buena voluntad.

Aunque Díaz-Canel insistió en que el diálogo se maneja “con seriedad y responsabilidad” y sin tocar temas internos como reformas políticas o sistema socialista, el mero reconocimiento marca un quiebre histórico. Trump ya había insinuado en redes y declaraciones que “Cuba está negociando” con su equipo, incluyendo a Marco Rubio. La Casa Blanca aún no ha dado detalles oficiales, pero el movimiento genera expectativas de posibles acuerdos en energía, turismo y puertos.

Por ahora, el régimen cubano mantiene el control del mensaje y evita hablar de concesiones mayores. Sin embargo, analistas internacionales coinciden en que esta admisión refleja la asfixia económica que obliga al gobierno de La Habana a buscar oxígeno. ¿Se trata de un simple alivio temporal o el principio del fin de la confrontación? El tiempo y las próximas rondas de diálogo lo dirán.