La exalcaldesa de Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, volvió a generar conversación al celebrar el quinto cumpleaños de Daniell, el oso de peluche que la acompaña desde hace varios años y que, según ha dicho ella misma, simboliza su ilusión de convertirse en madre.
El festejo, compartido en redes sociales del propio peluche (@daniell_1.00), incluyó pastel de tres pisos, decoración inspirada en Ratatouille, mesa de dulces y platillos franceses como escargots. Las publicaciones también sugieren que la celebración servía de despedida antes de un viaje a París, destino que se suma a una agenda poco común para un muñeco: Disneyland, Las Vegas, Nueva York y varios puntos de Europa.
Daniell no es un juguete más en la vida pública de Cuevas. En entrevistas previas, la política y empresaria ha relatado que el oso le fue regalado por su entonces prometido durante un viaje, cuando ambos planeaban casarse y formar una familia. “A partir de hoy vamos a practicar con Daniell, lo vamos a empezar a cuidar, a vestir, a hablarle”, le dijo su pareja en aquel momento. El peluche llegó a tener su propio espacio y recibía regalos en Día de Reyes. La relación terminó, en parte por las largas jornadas de Cuevas como alcaldesa, y ella se quedó con el oso.
“Daniell para mí representa la ilusión de tener un hijo”, ha declarado. En su cuenta de X, la propia Cuevas escribió recientemente: “Se llama Daniell y para mí no es un peluche”. En otra publicación de mayo de 2026 pidió “quedar pronto embarazada para ver a mi Daniell de carne y hueso”. En el perfil de Instagram del oso aparece la frase: “Un día me convertiré en un niño de carne y hueso”.
La historia ha dividido opiniones. Mientras algunos la ven como una expresión íntima de un deseo de maternidad, otros la califican de extravagancia, sobre todo porque el peluche ha viajado, usado ropa de marca y, en su etapa en la alcaldía, incluso tuvo personal asignado para su cuidado, según reportes de años anteriores.
Cuevas, quien gobernó Cuauhtémoc de 2021 a 2024 y hoy se mantiene activa en política y negocios, ha defendido que no se trata de una locura, sino de “una ilusión de mujer” que espera se haga realidad. El quinto cumpleaños de Daniell vuelve a poner esa historia en el centro: un peluche con fiesta, viajes y un significado que va más allá del algodón y la tela.
