Ayer, un camión de recolección vació su carga frente a la Presidencia Municipal de Cadereyta de Montes, Querétaro. El contratista Marco Polo Hernández lo grabó y lo contó: el ayuntamiento le daba 40 litros de diésel al día, no le alcanzaban para terminar la ruta, el camión se quedó parado 12 o 13 veces y nadie le hizo caso. Ese día lo llamaron para cancelarle el contrato a su hijo. La basura todavía iba a bordo. “Tírala tú y el diésel ponlo tú”, le dijeron, según su versión. La tiró ahí. Llegaron cinco patrullas.
#Querétaro | 😱 En Cadereyta, un camión de basura vació su carga frente a la Presidencia. El contratista dice que no le daban diésel suficiente y le cancelaron el contrato.
La alcaldesa Astrid Ortega habla de golpeteo político y va a demandar.#atmósfera pic.twitter.com/hu0UxMCGiz
— Atmósfera (@Atmosfera_MX) September 30, 2026
Ocurrió dos días después del Segundo Informe de Astrid Ortega Vázquez, de Morena. En ese acto dijo que habían mantenido el gasto en combustible y que la recolección había mejorado. Garza buscó el contrato en transparencia: en 2025 el municipio no reportó ni uno de compras, rentas o servicios. Para la feria sí hubo más de 22 millones de pesos.
La alcaldesa respondió. Acusó “golpeteo político”. Dijo que el proveedor descargó más de una tonelada en la vía pública por presuntos adeudos de combustible y arrendamiento, y que el camión no estaba en condiciones. Anunció demanda y derecho de réplica. Aseguró que el miércoles el servicio volvería a la normalidad.
Hay dos relatos y una sola imagen: la basura en el primer cuadro de un Pueblo Mágico. El contratista habla de diésel que no alcanza y un contrato que se cae de un día para otro. El ayuntamiento habla de un vehículo que no cumple y de una represalia. En medio, las calles del centro y vecinos que dicen que esto no se había visto.
