Mientras los restos del tecladista de Camilo Séptimo, su esposa y su hija eran velados en una funeraria de la zona conurbada de Ciudad de México, en San Martín Cuautlalpan, Chalco, familiares y vecinos despedían a Aleyda Romero Victorio, una joven de 21 años que también murió en el multihomicidio ocurrido el pasado 1 de septiembre.
Aleyda trabajaba como niñera de la familia de Jonathan Meléndez, tecladista y cofundador de Camilo Séptimo. De acuerdo con los primeros reportes, se encontraba en el departamento ubicado en Zona Esmeralda, Atizapán de Zaragoza, cuando ocurrió el ataque en el que también murieron Meléndez, su esposa Ana Paula, quien tenía cuatro meses de embarazo, y su hija Sofía, de 3 años.
La joven era originaria de San Martín Cuautlalpan y estudiaba enfermería. Sus familiares la describen como una persona alegre, responsable y trabajadora, que durante aproximadamente dos años estuvo al cuidado de los hijos de la familia.
Entre las versiones difundidas después del crimen se encuentra la de que Aleyda habría protegido al hijo de 6 años de la pareja durante el ataque. De acuerdo con estos reportes, al escuchar los disparos, le habría pedido al menor que permaneciera escondido en la habitación y no saliera.
El niño fue encontrado con vida cuando las autoridades ingresaron al inmueble. Sin embargo, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no ha presentado públicamente una reconstrucción oficial que confirme cómo ocurrieron estos momentos.
La familia de Aleyda considera que su posible decisión de proteger al menor refleja el cariño que mantenía por los niños que cuidaba. Durante el velorio, su tía Juana Victorio la calificó como una heroína y pidió que su historia no quedara opacada por la notoriedad de las otras víctimas.
Los restos de la joven fueron trasladados este jueves a la casa de su abuela, en San Martín Cuautlalpan, donde familiares, amigos y vecinos se reunieron para despedirla. Posteriormente, sus seres queridos prevén realizar una misa y sepultarla en el panteón de la comunidad.
La investigación sobre el multihomicidio continúa en manos de las autoridades mexiquenses, quienes deberán esclarecer el móvil y las circunstancias del ataque.
