La periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash Susy Ysabel Aponte Polo, conocida como “La China Polo”, fue asesinada el sábado 19 de septiembre durante un acto de campaña en un mercado de Caraz, provincia de Huaylas. Tenía 43 años. Caminaba por la avenida Ramón Castilla, cerca de las 12:40 horas, repartiendo propaganda de Socios por Áncash cuando un atacante le disparó. Murió por las heridas. Otras personas resultaron lesionadas y fueron llevadas al Hospital San Juan de Dios de Caraz; reportes oficiales hablan de hasta cinco heridos.
Aponte Polo conducía el espacio digital China Polo Dominical y combinaba denuncias sobre corrupción, minería ilegal y autoridades locales con su postulación a las elecciones regionales del 4 de octubre. Días antes del ataque difundió un video en el que dijo haber recibido llamadas desde tres penales advirtiendo un atentado y señaló al entonces jefe de Investigación Criminal de la PNP, general Víctor Revoredo Farfán. Esas acusaciones no están comprobadas; forman parte de la investigación. El Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE lamentaron el crimen. La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH lo condenó y pidió que se valore su oficio periodístico al indagar el móvil.
La Fiscalía de Huaylas asumió el caso. Primero se abrió por presunto feminicidio; el Ministerio Público lo recalificó como presunto sicariato. El fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, informó que hay tres detenidos: el presunto autor material —identificado como el venezolano Luis Iván Obispo Díaz—, un supuesto financista y quien habría trasladado al atacante. El Ministerio del Interior confirmó al menos dos intervenciones: una en Caraz el mismo sábado y otra en Surco, Lima. Se incautó un arma. El comandante general de la PNP viajó a la zona para dirigir las pesquisas.
El crimen, a dos semanas de la elección, vuelve a poner sobre la mesa la protección de periodistas y candidatos que denuncian redes criminales en regiones andinas. Las autoridades insisten en que el móvil aún se investiga. Aponte Polo queda como comunicadora y contendiente; los detenidos, como presuntos responsables, con presunción de inocencia.
