Cinco bebés muertos en el IMSS de Durango: los padres piden necropsias y el instituto habla de una bacteria

Entre el 15 y el 19 de septiembre murieron cinco recién nacidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango. Tres el martes 15, uno el viernes 18 y otro el sábado 19. El instituto lo confirmó, cerró la UCIN a nuevos ingresos y abrió una investigación clínica y epidemiológica.

En la vigilancia halló una bacteria sensible a los antibióticos de uso habitual. Aclaró, sin embargo, que “su presencia no explica por sí sola los fallecimientos”. Al corte del 20 de septiembre no reportaba más pacientes sospechosos y decía que los cultivos de seguimiento salían negativos.

Diego Tovalín, padre de uno de los bebés, denunció otra cosa. Dijo que no les mostraron estudios ni necropsias; que les hablaron de paro cardíaco y que, al entrar, el área parecía “la limpieza de una escena del crimen”: sellada, con un recién nacido aún dentro, según su relato. Otras familias coinciden en que no vieron expedientes claros.

Algunos padres aseguran haber visto personal sin cubrebocas, guantes o gorro y consumo de alimentos en la unidad. Esas acusaciones no están comprobadas ante un juez; son testimonios. El IMSS dice que da acompañamiento a las familias y que no hubo fallas de limpieza que expliquen los decesos. Infobae reprodujo esa postura institucional.

La Secretaría de Salud federal envió a Durango equipos de Epidemiología y Cofepris. El gobernador Esteban Villegas se quejó de que al inicio no le entregaron expedientes. Las cinco familias se organizan para ir por la vía legal. Mientras tanto, la pregunta médica sigue abierta: qué factor común, si lo hay, une cinco muertes en cinco días en la misma sala. La bacteria está en el comunicado; la causa, no.

Los padres piden lo mínimo que exige un duelo con duda: papeles, autopsias y una investigación que no se quede en el comunicado.