Deportistas critican anuncio de Sydney Sweeney por sexualizar el deporte femenino

Un anuncio de la plataforma de apuestas Novig, protagonizado por la actriz estadounidense Sydney Sweeney, generó una fuerte polémica entre deportistas de alto nivel, quienes denunciaron la sexualización del cuerpo femenino y consideraron que el comercial representa una regresión para las mujeres en el deporte.

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En el anuncio, de 58 segundos de duración, Sweeney aparece desnuda durante gran parte de la grabación mientras utiliza distintos accesorios deportivos, como guantes de boxeo, balones, una raqueta y un palo de golf. El objetivo del comercial es promocionar las apuestas deportivas bajo el mensaje de que estas se realizan “no sobre la guerra, no sobre la muerte, no sobre la política. Solo deporte”.

Sweeney, conocida por su participación en la serie Euphoria, es además accionista de Novig. La difusión del anuncio en redes sociales provocó numerosas reacciones de deportistas que cuestionaron la manera en que se representa a las mujeres vinculadas con el deporte.

La exnadadora australiana Ariarne Titmus, cuatro veces campeona olímpica, expresó su enojo y señaló que el comercial constituye una afrenta para las mujeres que han dedicado años a perfeccionar sus disciplinas deportivas.

Titmus también cuestionó que la monetización del cuerpo femenino y la sexualización continúen formando parte de la industria deportiva. Según la atleta, esta situación desvía la atención de valores como el trabajo en equipo, la amistad, el esfuerzo, la excelencia y la unidad.

Las críticas también fueron respaldadas por la triatleta francesa Mathilde Tily, quien calificó el anuncio de “repugnante” y afirmó que las deportistas continúan luchando por obtener el mismo reconocimiento y las mismas condiciones económicas que sus compañeros.

La nadadora australiana Brianna Throssell también reaccionó mediante un video grabado en distintas piscinas de competición, en el que reivindicó la imagen de las mujeres como atletas. A sus críticas se sumaron la velocista estadounidense Gabby Thomas y la británica Amy Hunt.

El caso abrió nuevamente el debate sobre la representación de las mujeres en la publicidad deportiva y sobre los límites entre la autonomía de las figuras públicas y la sexualización de las deportistas.