El influencer estadounidense Frankie LaPenna se metió a una jaula en San Francisco para pelear contra un robot humanoide de casi 1.80 metros. El encuentro, organizado por la empresa REK, se promocionó como el primer combate “humano versus Terminator”. El video se viralizó en horas.
La máquina, un EngineAI T800 con estética del androide de la película, no peleó sola. Un operador humano la controlaba en tiempo real con realidad virtual. LaPenna, con casco, peto y protectores, conectó varios golpes al torso metálico. El robot casi no se movió. Después respondió con patadas. Una de ellas lo lanzó al otro lado de la jaula y lo dejó en la lona.
Cabe mencionar que fue una exhibición, no una pelea reglamentada con jueces. REK la usó para promocionar combates entre humanoides teleoperados. El propio presentador dijo que era “la primera vez en la historia” que un humano se enfrentaba a un robot de esa talla. Un entrenador le susurró a LaPenna: “Tengo miedo por ti”.
Hay un matiz. El clip que más circula termina con el derribo. Después, voceros de REK dijeron que LaPenna siguió y que incluso “le arrancó la cabeza” al robot. Esa versión no coincide con el fragmento más visto. Tampoco hay acta oficial ni comisión que avale un ganador.
Lo que sí queda claro es la fuerza del aparato: reportes hablan de patadas con más potencia que las de un adulto promedio. El espectáculo mezcla ciencia ficción, marketing y un recordatorio sencillo: el metal no siente el golpe. El humano, sí. Y el video, una vez más, corre más rápido que la letra chica.
