Debido a la gravedad de las heridas, la perrita que fue rescatada en el municipio de General Felipe Ángeles tuvo que ser dormido para evitar que siguiera sufriendo.
El diagnóstico de los veterinarios fue definitivo: el pronóstico era muy malo, por lo que aplicaron la eutanasia siguiendo todos los protocolos de sanidad.
Fue el pasado 25 de junio, cuando vecinos de la comunidad de Santa Úrsula Chiconquiac encontraron a la perrita tirada en la calle con una lesión terrible en la cabeza.
De inmediato se dio aviso a las autoridades y la Dirección de Bienestar Animal del DIF Estatal se hizo cargo de su atención médica, pero lamentablemente el daño ya era irreversible.
La Fiscalía de Puebla abrió una carpeta de investigación para averiguar qué fue lo que pasó. Para dar con los responsables, un veterinario forense está revisando el cuerpo para entender cómo y con qué lo lastimaron, mientras que la Policía de Investigación ya anda buscando pistas en la zona.
Las autoridades aseguraron que van a ir a fondo para que este caso de maltrato animal no quede impune.
