Lo que comenzó como una expresión de la jerga de internet para describir a alguien con presencia, seguridad o estilo ahora se ha convertido en una dinámica que jóvenes llevan de las redes sociales a los espacios públicos: “farmear aura”.
El término aura farming se utiliza para referirse a acciones realizadas con la intención de proyectar una personalidad atractiva, segura, interesante o carismática. El Cambridge Dictionary ya reconoce la expresión como slang y la relaciona con la idea de mostrar una personalidad que otras personas consideran atractiva o interesante. Merriam-Webster también la vincula con comportarse de manera que alguien parezca cool, impresionante o con estilo, especialmente sin aparentar demasiado esfuerzo.
La palabra “farmear” tiene su origen en el verbo inglés farm, utilizado en los videojuegos para describir la repetición de acciones con el objetivo de obtener recursos, experiencia o recompensas. En el lenguaje de redes sociales, el recurso que se busca acumular es imaginario: el “aura”.
En plataformas como TikTok, el concepto se volvió un juego. Una acción considerada elegante, segura o sorprendente puede representar “+1,000 de aura”, mientras que un momento incómodo puede significar una pérdida de puntos. No existe una escala oficial: las cifras forman parte del humor con el que los usuarios califican la presencia de otras personas.
Los primeros usos documentados de “Aura Farming” en TikTok se remontan a principios de 2024. Posteriormente, el concepto de “aura points” ayudó a convertir el carisma en una especie de marcador virtual, donde determinadas conductas suman o restan puntos.
Uno de los momentos decisivos para la popularización mundial del término ocurrió en 2025, cuando videos del niño indonesio Rayyan Arkan Dikha se volvieron virales. El menor participaba como bailarín en las tradicionales carreras de Pacu Jalur, en Riau, Indonesia. Sus movimientos al frente de las embarcaciones, acompañados de gafas de sol y una actitud serena, fueron identificados en redes como un ejemplo perfecto de “aura farming”.
El fenómeno alcanzó incluso al mundo deportivo, donde futbolistas, pilotos y otros atletas reprodujeron sus movimientos.
Pero “farmear aura” tiene una regla implícita: hay que parecer natural. Si una persona se esfuerza demasiado por parecer interesante, puede producir exactamente el efecto contrario y “perder aura”.
Así, una palabra nacida de la cultura de videojuegos terminó describiendo una de las obsesiones de las redes sociales contemporáneas: convertir el carisma, la actitud y la presencia personal en una competencia simbólica.
