Casi una década después del asesinato de Paola Buenrostro, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México detuvo a Arturo “N”, señalado como probable responsable del crimen ocurrido el 30 de septiembre de 2016.
El hombre fue localizado y aprehendido el pasado 31 de agosto en la colonia El Tráfico, en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México, como resultado de diversas líneas de investigación y diligencias realizadas tanto en territorio mexiquense como en la capital del país.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, durante la madrugada del 30 de septiembre de 2016, Paola, quien era trabajadora sexual, abordó el vehículo de Arturo “N”. Momentos después, pidió auxilio a sus compañeras y se escucharon dos disparos.
Cuando sus compañeras se aproximaron al automóvil, encontraron a Paola inconsciente en el asiento del copiloto y al entonces imputado con un arma de fuego en la mano. La joven murió a consecuencia de las heridas provocadas por los disparos, según la Fiscalía capitalina.
Las compañeras de Paola retuvieron al agresor y lo entregaron a las autoridades. Posteriormente, un juez emitió una orden de aprehensión contra Arturo “N” el 19 de octubre de 2016, pero durante años permaneció prófugo. En abril de 2023, la Fiscalía incluso ofreció una recompensa de hasta 500 mil pesos por información que permitiera localizarlo.
La detención representa un nuevo capítulo para un caso que se convirtió en símbolo de la lucha de la comunidad trans contra la violencia y la impunidad.
En 2019, la entonces Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal reconoció el asesinato de Paola como el primer transfeminicidio documentado por una autoridad capitalina y señaló diversas deficiencias en la investigación inicial. Entre ellas estuvo la falta de reconocimiento de la identidad de género de Paola y la exclusión de Kenya Cuevas, amiga y testigo del crimen, como integrante de su familia social y víctima indirecta.
La Fiscalía capitalina ofreció una disculpa pública en 2021 a la memoria de Paola y a su familia social.
Un caso que impulsó la Ley Paola Buenrostro
La exigencia de justicia encabezada durante años por sus compañeras, familiares y colectivos trans contribuyó al movimiento que impulsó la llamada Ley Paola Buenrostro.
En julio de 2024, el Congreso de la Ciudad de México aprobó reformas para incorporar el transfeminicidio al Código Penal capitalino, convirtiéndolo en un delito específico.
Tras la captura, la fiscal general capitalina, Bertha Alcalde Luján, afirmó que la detención representa un “paso decisivo” para que el caso avance ante los tribunales y reconoció la lucha de la familia social de Paola y de la comunidad trans.
No obstante, colectivos trans han exigido que el caso sea procesado con perspectiva de género y que se reconozca plenamente la identidad de Paola. La Fiscalía ha señalado que la posibilidad de reclasificar el delito en etapas posteriores permanece abierta.
Arturo “N” mantiene la calidad de probable responsable y será la autoridad judicial la que determine su situación jurídica y, en su caso, su responsabilidad penal.
